16.1.26

Maestro Vives (Calle del)

Amadeu Vives, por Ramón Casas (c. 1897-99)
(Museu Nacional d'Art de Catalunya, Barcelona)

Entre las calles de O'Donnell y del duque de Sesto. Distrito 4 (Salamanca). Barrio de Goya. 

Esta pequeña vía del Ensanche Este primero formó parte de la vecina calle de la Fuente del Berro, pero quedó separada de ella con la construcción de la nueva Casa de la Moneda. Entonces, el 6 de agosto de 1949, fue dedicada a Amadeu Vives, compositor nacido en la localidad barcelonesa de Collbató el 18 de noviembre de 1871. En 1891 fundó, junto a Lluís Millet el Orfeó Català. Se dedicó al teatro lírico desde entonces. Tras estrenar alguna ópera, se trasladó a Madrid, donde representó zarzuelas de gran éxito, como Don Lucas del Cigarral (1899), Bohemios (1905), Maruxa (1913) o Doña Francisquita (1923). También compuso obras vocales y publicó algunos escritos. Murió en nuestra villa el 2 de diciembre de 1932.

9.1.26

Maestro Victoria (Calle del)

Primera página de la Missa alma redemptoris,
de Tomás Luis de Victoria
(Impresa en Madrid por Juan Flandro, 1600)

Entre la plaza de Celenque y la calle de Preciados. Distrito 1 (Centro). Barrio de Sol. 

Varios apelativos ha tenido nuestra calle a lo largo de los tiempos. El ancestral fue el de Capellanes, con el que ya aparece en el plano de Espinosa. El nombre, según nuestros cronistas de cabecera, viene de tener allí su residencia los capellanes mayores del monasterio de las Descalzas. Répide da más detalles y nos dice que primero estuvo allí el Hospital de la Misericordia, que, al parecer, tenía la obligación de sostener con sus rentas a las religiosas del monasterio. Tras llevar un tiempo sin cumplir con ello, los capellanes se sintieron autorizados a ocuparlo y convertirlo en su morada. 

También nos cuentan nuestros cronistas que por aquí anduvo un célebre salón de baile, tanto que en cierta época decir en Madrid “vamos a Capellanes” era sinónimo de ir a pasar un buen rato. Después, en su solar estuvo el teatro Cómico, en el que reinaron, como ya se ha comentado por estas páginas, los celebérrimos Loreto y Chicote

Pero si hoy en día es famosa esta calle es por el espectáculo navideño que montan unos grandes almacenes todos los años y al que cualquiera que haya tenido hijos en las últimas décadas habrá acudido sin duda. 

Al comienzo de este artículo se ha indicado que la calle tuvo varios nombres. El 12 de julio de 1901 lo trocó por el de Mariana Pineda, la heroína liberal martirizada durante la década ominosa, la tiranía de Fernando VII. Tras la guerra civil su presencia aquí no debió de parecer adecuada al concejo franquista, que el 27 de junio de 1941 la denominó como la conocemos hoy en día.

Tomás Luis de Victoria, uno de los músicos más importantes de España, nació en Ávila hacia 1548. En su ciudad natal fue niño del coro catedralicio. Luego marchó a Roma, donde pasó bastantes años al servicio de la emperatriz viuda María, hija de Carlos V, y conoció a Palestrina, a quien sucedió como maestro de capilla del Seminario Romano. Aunque pasó algunos años en Madrid volvió a Roma, hasta que definitivamente la emperatriz regresó a nuestra villa para ingresar en el convento de las Descalzas. Tiene, por tanto, su lógica que esta calle, tan cercana al convento, lleve su nombre. Allí siguió Victoria como capellán de María hasta la muerte de esta, en 1603, y luego como simple organista. Murió en Madrid el 27 de agosto de 1611.

2.1.26

Maestro Tellería (Calle del)


Entre las calles de Lope de Vega y de las Huertas. Distrito 1 (Centro). Barrio de las Cortes. 

Calle de apertura reciente, parte en dos la manzana en la que hoy están el Ministerio de Sanidad y otros edificios, alguno residencial, el que alberga el Consejo Económico y Social y la sede del sindicato Comisiones Obreras. Tan reciente que fue el 6 de agosto de 1948 cuando el Ayuntamiento le puso el nombre de Juan Tellería Arrizabalaga, compositor nacido en la localidad guipuzcoana de Cegama el 12 de junio de 1895. Aunque escribió mucha música, entre ella bastantes zarzuelas, es conocido sobre todo por ser al autor del Cara al sol, el himno de Falange Española, al parecer basado en una pieza suya titulada Amanecer en Cegama. Murió en Madrid el 26 de febrero de 1949.

26.12.25

Maestro Guerrero (Calle del)

Jacinto Guerrero en 1927

Entre las calles de los Reyes y de San Leonardo. Distrito 1 (Centro). Barrio de la Universidad. 

Nuestra calle, hoy trasera del edificio España y desde la que se aprecia estupendamente la bella fachada de la iglesia de San Marcos, tuvo un nombre ancestral de raíces un tanto sainetescas. En el plano de Texeira se rotula como de Castro; en los de Espinosa y Tomás López, como de Abadía y Castro. Incluso hay una tercera versión, dada por Peñasco y Cambronero, Abada de Castro, según ellos porque allí tenía un tal Castro un rinoceronte hembra que mostraba a los curiosos. Lo sainetesco está en el otro nombre, el que es más verosímil. Parece ser que aquí vivía una dama llamada Teresa Abadía que compartía su techo con un joven un tanto tarambana llamado Nicolás de Castro. Teresa quería ceder parte de sus terrenos para que unas monjas capuchinas estableciesen un convento y Nicolás lo que quería era apoderarse de lo que tenía Teresa para darse la buena vida. Teresa, que en palabras de Répide “por lo visto estaba como para que la encerrasen”, decidió partir en dos su patrimonio, la mitad para las monjas -ella misma deseaba profesar- y la otra mitad para Nicolás. Pero este, que lo quería todo, habló muy mal de ella a las religiosas, que la rechazaron. Al final, ella acabó dándoselo todo al sinvergüenza, que se dedicó a venderlo. Más adelante, muerta Teresa, sus herederos se dedicaron a pleitear con todos los compradores, sin éxito. 

Quizá con estos antecedentes no sea de extrañar que el Ayuntamiento decidiese mudar el nombre de esta vía y el 14 de octubre de 1953 se la dedicó a Jacinto Guerrero. Nacido en la localidad toledana de Ajofrín el 16 de agosto de 1895, su formación musical fue casi autodidacta; se trasladó a Madrid y consiguió trabajo como violinista en la orquesta del Teatro Apolo a la vez que seguía examinándose en el Conservatorio. Su primer gran éxito fue la zarzuela La montería (1922) a la que siguieron otros títulos muy conocidos dentro de este género, como Los gavilanes (1923), El huésped del Sevillano (1930) o La rosa del azafrán (1930). Murió en Madrid el 15 de septiembre de 1951.

(Última entrada del año; siguiendo la costumbre, deseo a quienes tenéis la paciencia de leer estas historietas sobre las calles de Madrid y sus nombres que el año que entra sea estupendo y maravilloso, aunque el verdadero deseo es que esto se cumpla de verdad y no quede en la típica y tópica declaración...)

19.12.25

Maestro Arbós (Calle del)

(Caricatura de Eduardo Sáenz-Hermúa, Mecachis, 1888)

Entre la plaza de Legazpi y la calle de Ricardo Damas. Distrito 2 (Arganzuela). Barrio de Legazpi.

Aunque nuestra calle es una clara prolongación del paseo de las Delicias, en realidad no estaba prevista en el proyecto de Ensanche de la zona. Durante mucho tiempo aquello fue campo, el límite de la villa. Fue al planearse la construcción del matadero municipal cuando se trazó, al principio como un simple camino. Por fin el Ayuntamiento decidió incorporarla a su callejero, el 9 de febrero de 1934, y el nombre que le dio fue el de Julián Besteiro, primer presidente de las Cortes de la Segunda República. Tras la guerra civil los vencedores se dedicaron a borrar cualquier rastro de la República y el 27 de julio de 1941 pasó a denominarse como hoy la conocemos (muchos años después, en 2017, la Ley de Memoria Histórica permitió que D. Julián fuese también recordado, tal y como se merece, en nuestro callejero, pero en otra ubicación). 

Enrique Fernández Arbós fue un músico madrileño nacido el 24 de diciembre de 1863. Fue violinista y director de orquesta y también hizo sus pinitos en la composición. Lo cierto es que estudió con los mejores virtuosos del violín de su época: Monasterio en Madrid, Vieuxtemps en Bruselas y Joachim en Berlín. Aunque regresó a Madrid y aquí creó algunas agrupaciones musicales (como el Cuarteto Arbós) su carrera se desarrolló en numerosos países, donde ejerció tanto la docencia como la interpretación. Conoció a Albéniz, con quien formó el Trío Ibérico; quizá la celebridad de Arbós para los aficionados a la música se deba sobre todo a la orquestación de Iberia, del maestro de Camprodón. El maestro Arbós murió en San Sebastián el 2 de junio de 1939.

12.12.25

Maestro Ángel Llorca (Calle del)

Ángel Llorca (c. 1910)

Entre la calle de Julián Romea y la avenida de la Reina Victoria. Distrito 5 (Chamberí). Barrio de Vallehermoso. 

Hasta bien entrado el siglo XX no se formó esta calle, aunque estaba trazada y prevista en el plan de Ensanche para esta zona (en el plano parcelario de 1929 se atisba como una prolongación de la calle de Andrés Mellado). De hecho, no recibió un nombre hasta el 30 de diciembre de 1968. Fue el del general Miguel Rodrigo, un militar nacido en Cuba en 1895 que participó el en bando sublevado en la guerra civil y también en la División Azul y que había fallecido unos días antes, el 15 de noviembre de ese año de 1968. En virtud de la Ley de Memoria Histórica mudó su denominación y desde el 4 de mayo de 2017 está dedicada al pedagogo Ángel Llorca García, quien nació en la localidad alicantina de Orcheta el 25 de julio de 1866. Vinculado a la Institución Libre de Enseñanza, empezó a dar clases en 1889. Viajó, pensionado por el Estado, por varios países de Europa para estudiar la forma que tenían de organizar la enseñanza primaria. Se instaló en Madrid y desde 1916 hasta su jubilación dirigió el Colegio Cervantes, en Cuatro Caminos. Se retiró pocos días después del estallido de la guerra civil, pero al poco volvió a su actividad en ese mismo colegio. Con el discurrir de la guerra hubo de marchar a Valencia, donde continuó con sus actividades pedagógicas. Finalizada la contienda, fue purgado por las autoridades franquistas, que incluso prohibieron varios libros de textos escritos por él. No contentos con ello, lo inhabilitaron a perpetuidad y lo privaron de su pensión. Murió en Madrid el 13 de diciembre de 1942.

5.12.25

Madrid (Calle de)

Vista de la calle de Madrid desde la plaza de la Villa
(Foto CC BY someone10x)

Entre la plaza de la Villa y la calle del Duque de Nájera. Distrito 1 (Centro). Barrio del Palacio. 

No deja de ser curioso que nuestra villa tenga una calle dedicada a sí misma, ello a pesar de que, según Répide, resulte “donoso” que sea “la menor de todo su callejero, a la que no tiene portal ninguna vivienda y por la cual, en razón de su angostura, no pueden pasar carruajes”. Bien es cierto que ahora está mucho más despejado su final, a raíz de la desaparición de la manzana que había entre esta calle y las del Duque de Nájera, del Sacramento y del Rollo, donde ahora se pueden admirar unas esculturas modernas, dedicadas a los españoles asesinados en el campo de exterminio nazi de Mauthausen. Y, aunque ninguna de las casas que la bordean tiene su entrada en ella, no se pueden negar ni su belleza ni su abolengo. Además, es de admirar el pasadizo que la cruza uniendo las casas de Cisneros y de la Villa. Hablando de esta última, el motivo que indica Répide para el nombre es precisamente su contigüidad a la sede del Ayuntamiento.

28.11.25

Madrazo (Calle de los)

Federico de Madrazo pintando, por Raimundo de Madrazo
(Museo de Bellas Artes de Bilbao)

Entre la calle de Cedaceros y el paseo del Prado. Distrito 1 (Centro). Barrio de las Cortes. 

El nombre ancestral de esta vía era el de calle de la Greda y así figura en el plano de Texeira. La greda, según el diccionario, es una “arcilla arenosa, por lo común de color blanco o azulado, usada principalmente para absorber grasa y en la fabricación de cerámica”. Sin embargo, en esta zona, que debía de ser rica en este tipo de arcilla, lo que había era una serie de cuevas habitadas por gitanos (que dieron su primer nombre a la vecina calle de Arlabán). Répide, con su gracejo habitual, nos narra el poco halagüeño recibimiento que estas gentes solían otorgar al padre Beyras, que venía del cercano convento del Espíritu Santo (ubicado donde hoy está el Congreso) con la sana intención de predicarles la buena nueva.

(Foto CC BY SA Osiliab)

Aquí vivió y murió Federico de Madrazo (una placa lo recuerda en el número 24, en la esquina con la calle de Jovellanos) y tal vez por eso el Ayuntamiento decidió, el 14 de septiembre de 1894, darle su nombre a la calle. Cuatro años después, el 20 de septiembre de 1898, pasó a tener su denominación actual y estar así dedicada a toda esta familia de artistas, sobre todo pintores. Si hacemos caso a la placa que indica el nombre de la calle y siguiendo el orden que figura en ella, se trata de:

• José de Madrazo y Agudo (Santander, 1781 – Madrid, 1859), pintor, patriarca de la familia. 
• Pedro de Madrazo y Kunz (Roma, 1819 – Madrid, 1898), también pintor. 
• Ricardo de Madrazo y Garreta (Madrid, 1852 – íd., 1917), hijo de Federico, pintor. 
• Federico de Madrazo y Kunz (Roma, 9 de febrero de 1815 – Madrid, 10 de junio de 1894), pintor, primer dedicatario de la calle y director del Museo del Prado en el momento de su muerte. 
• Juan de Madrazo y Kunz (Madrid, 1829 – íd., 1880), arquitecto, hermano de Pedro, Federico y Luis. 
• Luis de Madrazo y Kunz (Madrid, 1825 – íd. 1897), pintor, hijo de José como Pedro, Juan y Federico.
• Raimundo de Madrazo y Garreta (Roma, 1841 – Versalles, 1920), pintor, hijo de Federico. 

Ciertos edificios importantes, como el del Banco de España o la Real Academia de Jurisprudencia, abren algunas de sus fachadas a esta calle, pero como su entrada principal está por otras, allí se hablará de ellos. Répide nos indica que aquí estuvo la casa donde murió José de Espronceda, hoy desaparecida, y que también tuvo durante algunos años su sede la Real Academia de Medicina.

21.11.25

Madera (Calle de la)

Vista de la calle de la Madera
(Foto CC BY-SA Luis García, Zaqarbal)

Entre las calles de la Luna y del Espíritu Santo. Distrito 1 (Centro). Barrio de la Universidad. 

Nuestra calle reúne dos anteriores, las de la Madera Alta y Baja, como aún lo atestiguan algunas de las placas en las que se rotula su nombre. La divisoria entre ambas era la calle del Pez. 

Como cabe suponer, el nombre le viene de que por aquí había una serie de corrales donde se almacenaba la madera que luego se utilizaba para diversas cosas en la villa. Répide no da muchos más detalles; Peñasco y Cambronero indican que la propietaria de esos corrales era Catalina de la Cerda. Todos ellos, sin embargo, mencionan el edificio que ocupaba el número 8 de la calle, hoy perteneciente al Estado, pero que en su día fue casa palaciega de Jerónimo de Barrionuevo, quien aportó los dineros necesarios para la fundación del convento de San Plácido. Más adelante fue teatro, llamado “Calderón”, en el que, según Répide, se estrenó en 1870 una zarzuela que se reía del recién proclamado rey Amadeo y que llevaba el indicativo título de Macarronini I. Después también albergó una iglesia evangélica y, más tarde, las redacciones de periódicos como El país o La libertad

En el número 26, uno de los rombos del Ayuntamiento nos recuerda que allí vivió entre 1797 y 1803 Luigi Boccherini y compuso su zarzuela Clementina.

14.11.25

Luna (Calle de la)

Calle de la Luna, esquina a las de Silva y San Roque
(Foto CC BY-SA Malopez 21)

Entre las calles del Desengaño y de San Bernardo. Distrito 1 (Centro). Barrio de la Universidad.

Estamos en una de las calles de nombre ancestral de nuestra villa, cuyo origen está en una de sus numerosas tradiciones o leyendas. En este caso se remonta a la época de los Reyes Católicos, cuando por estos andurriales se produjo algún tipo de disputa entre dos nobles, Álvaro de Córdova y Francisco Crispi Daura. Según Peñasco y Cambronero, al salir la luna en plena disputa iluminó la casa del de Córdova y ello le dio el triunfo. Répide hace un poco más compleja la historia, pues nos dice que la lucha se paró al oscurecer y se reanudó al salir el astro nocturno -y en este caso coincide con D. Hilario y D. Carlos al indicar que iluminaba la casa de D. Álvaro-. Al parecer, ambos caudillos murieron en la contienda y la reina Isabel, a quien no debió de gustar mucho el incidente, mandó arrasar las moradas de ambos. Más tarde, al alzarse un nuevo edificio sobre el que fue de D. Álvaro, se esculpió una luna en su fachada y empezó a conocerse como “Casa de la Luna”. Con el tiempo, dio su nombre a la calle que se abrió aquí. 

Una calle que, por cierto, perdió sus primeros edificios de la acera izquierda a finales de los años sesenta del siglo pasado, para así abrir la que hoy conocemos como plaza de Santa María Soledad. Entre ellos estaba el palacio de los condes de Sástago, donde en 1782 se fundó el Banco de San Carlos. En el número 32 estaba el palacio del marqués del Llano, un edificio que hoy es propiedad del Ayuntamiento; allí vivieron el infante Francisco de Paula y su esposa Carlota, la que dio la célebre bofetada a Calomarde.

7.11.25

Luisa Fernanda (Calle de)


Entre las calles de la Princesa y de Ferraz. Distrito 9 (Moncloa-Aravaca). Barrio de Argüelles. 

El 4 de octubre de 1865, casi a la vez de la formación de este barrio, recibió esta calle su nombre actual. Sin embargo, después de la Revolución Gloriosa, hubo un cambio transitorio. Entre 1869 y 1874, por iniciativa popular, pasó a denominarse primero de Latorre y, después, de Carlos Latorre. Ya hemos hablado en estas páginas de la calle de ese nombre que existe en el distrito de Tetuán, cuyo bautizo se produjo unos cuantos años más tarde, quién sabe si como compensación por el fugaz paso del célebre actor por el barrio de Argüelles. 

María Luisa Fernanda de Borbón, nacida en Madrid el 30 de enero de 1832, era la hermana pequeña de la reina Isabel II. Casó con Antonio de Orleans, duque de Montpensier, hijo del rey Luis Felipe de Francia, y su vida en común se convirtió en una sucesión de conspiraciones orquestadas por él, de las que se pueden destacar su pretensión de que Luisa Fernanda sucediese en el trono a su hermana tras destronarla o a que el mismo Antonio se proclamase rey de España, después de la Revolución de 1868. La mayoría, desde su palacio de San Telmo, en Sevilla, que llegó a ser conocido como la “corte chica”. Al final no dejaron de cumplir en cierto modo sus pretensiones, pues su hija María de las Mercedes se casó con Alfonso XII y fue reina consorte, aunque, como todo el mundo sabe, por poco tiempo. Luisa Fernanda murió en Sevilla el 2 de febrero de 1897.

31.10.25

Luis Vives (Calle de)

Luis Vives, retrato anónimo
(Museo del Prado, Madrid)

Entre las calles de Cartagena y de Vinaroz. Distrito 5 (Chamartín). Barrio de la Ciudad Jardín. 

Nos desplazamos hasta la Prosperidad para encontrarnos con esta calle, que cuando entró en el nomenclátor municipal, el 1 de enero de 1902, lo hizo con la denominación de Cervantes. Apenas un año después, el 9 de enero de 1903, pasó a llevar el nombre actual, el de Juan Luis Vives, un típico hombre del Renacimiento. Nacido en Valencia el 6 de marzo de 1492, en el seno de una familia de judíos conversos, empezó a estudiar en su ciudad natal, pero pronto su padre, al estar inmersa la familia en una persecución por considerar que su conversión no había sido real, lo mandó al extranjero. Nunca volvió de este exilio. Entre Flandes y la corte de Inglaterra desarrolló toda su carrera como humanista y docente en varias universidades. Murió en Brujas el 6 de mayo de 1540.

24.10.25

Luis Vélez de Guevara (Calle de)

Foto CC BY-SA Asqueladd

Entre las calles de Atocha y de la Magdalena. Distrito 1 (Centro). Barrio de los Embajadores. 

El primitivo nombre de esta calle fue el de las Urosas; según nos cuentan Peñasco y Cambronero, esto se debía al apellido de dos hermanas que allí vivían y eran propietarias de varias fincas. Indican estos cronistas que el nombre que aparece en el plano de Texeira, Rosas, sin duda se debe a una errata. Sin embargo, también afirman que es probable que ambas hermanas muriesen en los últimos años del siglo XVII y el plano de D. Pedro data de 1656, así que una sombra de duda recorre esta cuestión. 

Sea como fuere, el Ayuntamiento decidió, el 30 de diciembre de 1903, que aquí se recordase al escritor Luis Vélez de Guevara, nacido en Écija el 1 de agosto de 1579. Aunque sirvió a varios nobles en España e Italia, incluso al rey Felipe IV como ujier, siempre pasó grandes estrecheces económicas. Escribió numerosas comedias, entre las que destaca Reinar después de morir (c. 1635) y también el célebre texto satírico El diablo cojuelo (1641), “novela de la otra vida traducida a esta”, donde el demonio, liberado de una redoma por un estudiante, levanta los tejados de varias ciudades, Madrid entre ellas, para mostrarle las intimidades de sus habitantes. Murió en nuestra villa el 10 de noviembre de 1644. 

No llegó ni a cien años la existencia de un teatro que nombran nuestros cronistas y que en su día debió de ser bastante célebre. Estaba en el número 8 de la calle y cuando se fundó, en 1845, se llamó “teatro del Instituto”; en sus últimos tiempos, cuando tras decaer la calidad de sus representaciones pasó a ser un teatro de aficionados, se conoció como “Tirso de Molina”.

17.10.25

Luis Paret (Calle de)

Autorretrato de Luis Paret (c. 1779)
(Colección particular, Madrid)

Entre las calles de Juan de Vera y de Alejandro Ferrant. Distrito 2 (Arganzuela). Barrio de las Delicias.

Muy breve calle; desde su creación estuvo dedicada al dictador Alfredo Stroessner, que tiranizó Paraguay entre 1954 y 1989. El 29 de junio de 1984 se subsanó esto dándole el nombre de un gran pintor. Luis Paret y Alcázar nació en Madrid el 11 de febrero de 1746 y falleció también en nuestra villa el 14 de febrero de 1799. Su obra, influida por el rococó francés, es considerada como la más importante de España en esta época después de su estricto contemporáneo Goya. Su trabajo se inició en Madrid; fue desterrado a Puerto Rico, donde fundó una escuela. Al volver a España, vivió en Bilbao, y allí pintó una serie de retratos por encargo de Carlos III. Volvió a Madrid, donde llegó a ser vicesecretario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Entre sus obras destacan Las parejas reales (1771), La comida de Carlos III y La jura del príncipe de Asturias (1791), todas en el Prado. También ilustró libros e hizo diseños arquitectónicos y traducciones.

Carlos III comiendo ante su corte (c. 1775)
(Museo del Prado, Madrid)


10.10.25

Luis Missón (Calle de)

 

Portada de Una mesonera y un arriero, la primera tonadilla
(Real Conservatorio Superior de Música de Madrid)

Comienza en el paseo de la Dirección y termina en un fondo de saco. Distrito 6 (Tetuán). Barrio de Berruguete. 

Poca información nos dan nuestros cronistas de cabecera sobre esta calle; primeramente se denominó de San Eduardo y el 2 de marzo de 1887 recibió el nombre por el que hoy es conocida. Répide se limita a decir que “es de designación particular”, sin decir una palabra sobre la persona a la que está dedicada, aunque en su época, al parecer, seguía conociéndose con su antiguo nombre de San Eduardo. En una nota al pie, el compilador de su obra, Federico Romero, sugiere que quitemos una “s” al apellido y entonces tendríamos a Luis de Misón, músico nacido en Mataró el 26 de agosto de 1727. Era hijo de un intérprete de oboe francés y él mismo tocó el oboe y la flauta en la Capilla Real de Madrid. Algunos lo consideran el creador de la tonadilla, pues suya es la primera obra conservada en este género, Una mesonera y un arriero (1757). Además de esta, se le deben muchas más y otras obras de teatro musical, además de algunas piezas de cámara. Murió en Madrid el 13 de febrero de 1766.

3.10.25

Luis de Góngora (Calle de)

Góngora, por Velázquez
(Museo de Bellas Artes de Boston)

Entre las calles de Gravina y de San Lucas. Distrito 1 (Centro). Barrio de la Justicia. 

Calle de nombre ancestral, así se denominó desde que este barrio fue creciendo, a comienzos del siglo XIX. En realidad no siempre se conoció de esta manera. Primero fue solo de Góngora, hasta que el 13 de diciembre de 1961 el Ayuntamiento decidió añadir el nombre de pila del gran poeta que recuerda y del que se hablará de inmediato. (Alguna placa, hoy tapada, suprimía el “de” y decía Calle de Luis Góngora).

La iglesia del convento de las Góngoras
(Foto CC BY-SA Barcex)

Porque antes hay que mencionar al menos un par de edificios interesantes que abren sus puertas a esta vía. Uno es el convento de Mercedarias Descalzas al que, precisamente por estar aquí, siempre se conoció como las Góngoras. Fue levantado entre 1663 y 1664 según un proyecto de Fray Manuel de San Juan; poco después, en 1670-75 se amplió siguiendo los planos trazados por Manuel de Olmo. Su austera fachada no da una idea de la riqueza de la decoración de su interior. Probablemente fue restaurado en 1775 por José de Ballina y por Francisco Sabatini.

El palacio del marqués de Viluma
(Foto CC BY-SA Isabel Costa - Museo de Historia de Madrid)

No muy lejos está el menos conocido palacio del marqués de Viluma, que muestra su jardín y por eso llama la atención en una zona de construcciones tan densas como esta. Lo proyectó Jerónimo de la Gándara; se levantó en 1857 y sufrió una gran reforma en 1934, esta firmada por Joaquín Saldaña. 

Imagen del homenaje a Góngora en su tercer centenario que dio origen a la Generación del 27

Luis de Góngora y Argote es uno de los principales poetas de nuestros siglos de oro y el principal representante del culteranismo en la poesía española. Nacido en Córdoba el 11 de julio de 1561, estudió en Salamanca y se ordenó sacerdote. Gracias a la protección de, entre otros, el duque de Lerma, llegó a ser capellán de honor del rey Felipe III. Su célebre enemistad con Francisco de Quevedo data de 1603, cuando lo acusó de imitarlo bajo seudónimo. Pero la creación de dos bandos casi irreconciliables surgió a raíz de la publicación de sus Soledades, obra oscura y complicada que produjo tanta adhesión como rechazo. Compuso numerosas poesías y, además de la pieza citada, es conocida su Fábula de Polifemo y Galatea (1612). Arruinado y enfermo, volvió a su ciudad natal, donde murió poco después, el 23 de mayo de 1627. Su obra fue orillada durante mucho tiempo y fue precisamente un intento de revalorizarla en el tercer centenario de su muerte lo que dio origen a la llamada “generación del 27”.

26.9.25

Luis Camoens (Calle de)

(Retrato por Fernão Gomes, c. 1573-75; el original ha desaparecido, 
esta es una copia "fidelísima" realizada por Luís José Pereira de Resende a comienzos del siglo XIX)

Entre las calles de Julián Gayarre y de Juan Valera. Distrito 3 (Retiro). Barrio de los Jerónimos. 

El primer nombre que tuvo esta calle fue el de Camoens y Valero, sin que haya podido quien esto escribe encontrar el motivo del tal denominación, en especial de ese “Valero”. Así fue hasta que el 25 de noviembre de 1958 el Ayuntamiento decidió que esta vía, tranquila, recoleta (a pesar de que hay un Instituto de Secundaria en sus aceras), típica del barrio en el que se encuentra, al sur del parque del Retiro, recibiese su nomenclatura actual. Recuerda desde entonces al gran poeta portugués Luís Vaz de Camões, que nació probablemente en Lisboa hacia 1524. Lo poco que se sabe de su vida es de carácter más bien aventurero: lo desterraron a Ceuta en 1546; allí guerreó contra los moros y perdió un ojo. Tras volver a su país, se embarcó hacia la India y luego residió en Macao, donde escribió la obra por la que es sobre todo recordado, Os lusíadas, una epopeya poética en la que narra el viaje que, a finales del siglo XV, hizo Vasco da Gama a la India. Estuvo encarcelado en otra posesión portuguesa de Asia, Goa, y en 1570 volvió a Portugal. Además de esta obra célebre, fue autor de numerosas poesías y algunas piezas teatrales. Murió en Lisboa, víctima de la peste, el 10 de junio de 1580.

19.9.25

Luis Cabrera (Calle de)


Entre las calles de Francisco Giralte y de Santa Hortensia. Distrito 5 (Chamartín). Barrio de la Prosperidad. 

El primer nombre que tuvo esta calle fue el de Mayorga, que el Ayuntamiento decidió cambiar el 2 de marzo de 1887 por el de Luis Cabrera de Córdoba, un escritor e historiador que nació en Madrid en 1559. Fue secretario de Margarita de Austria y también estuvo al servicio del duque de Osuna cuando este fue virrey de Nápoles. En 1588 volvió a Madrid y entró al servicio de Felipe II. Aunque en 1601, después de una pelea en el viejo Alcázar de nuestra villa, fue condenado al destierro, se le indultó y siguió al servicio de la casa real. Fue poeta, influido por Luis de Góngora, pero es más recordado como historiador; su obra más importante es la Historia de Felipe II, cuya primera parte apareció en 1619 y no pudo publicarse completa hasta 1877. Cervantes lo alabó en su Viaje del Parnaso de esta guisa: 

                        No lo harás con éste de ese modo, 
                        que es el gran Luis Cabrera, que pequeño 
                        todo lo alcanza, pues lo sabe todo. 
                        Es de la Historia conocido dueño, 
                        y en discursos discretos tan discreto,
                        que Tácito verás, si te le enseño. 

Murió en Madrid, en su casa de la calle de Preciados, el 9 de abril de 1623.

12.9.25

Luis I (Calle de)

Luis de Borbón, príncipe de Asturias, por Jean Ranc (1723)
(Museo del Prado, en depósito en la embajada de España en Londres)

Entre la calle de González Dávila y el camino del Pozo del Tío Raimundo. Distrito 18 (Villa de Vallecas). Barrio del Casco Histórico de Vallecas. 

Nos salimos de la zona habitual para hablar de esta calle, que no es sino una curiosidad. En un momento determinado el Ayuntamiento de Madrid se debió de dar cuenta de que había algunos monarcas que habían reinado en España y que aún no tenían dedicada una calle. De ahí que el 21 de marzo de 1986 cambiasen el prosaico nombre de calle G que ostentaba esta vía por el que tiene actualmente, el del infortunado Luis I, hijo de Felipe V, quien abdicó en él el 10 de enero de 1724. Luis tenía entonces 16 años, pues había nacido en Madrid el 25 de agosto de 1707. Su reinado, el más breve de la historia de España, duró poco más de ocho meses, pues falleció, también en Madrid, el 31 de agosto de ese mismo año de 1724, aquejado de la entonces mortal viruela.

5.9.25

Lucio del Valle (Calle de)

Lucio del Valle, c. 1860
(Archivo Lucio del Valle, Madrid)

Entre la calle de Boix y Morer y la avenida de Filipinas. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de Vallehermoso.

Unas cuantas páginas atrás, al hablar de la calle de Lozoya, se hacía mención de esta, ya que era paralela a la que en un tiempo se llamó así y hoy ya no existe. Eran muy lógicas esta denominación y esta cercanía dado el lugar donde se encuentran nuestra calle y la desaparecida, las inmediaciones del depósito del Canal de Isabel II (antes llamado Canal del Lozoya). ¿Por qué es muy lógica? Lucio del Valle y Arana, nacido en nuestra villa el 2 de marzo de 1815, fue un ingeniero de caminos al que se deben numerosas obras públicas de envergadura, entre ellas, precisamente, el proyecto de traída de aguas a Madrid, que dirigió entre 1855 y 1858 y le valió la concesión de la Gran Cruz de la Orden de Carlos III. En la capital también se ocupó de la gran reforma que sufrió la Puerta del Sol. Cuando falleció, también en Madrid, el 17 de julio de 1874, era director de la Escuela de Ingenieros de Caminos. Esta calle lleva su nombre desde el 21 de julio de 1880.

29.8.25

Luciente (Calle de)

(Foto CC BY-SA Oilisab)

Entre las calles del Humilladero y de las Tabernillas. Distrito 1 (Centro). Barrio de Palacio. 

En el plano de Texeira esta calle se llama de Occidente, y también en el de Lotter. Pero como sospecho que este último se basó muy mucho en el mapa del portugués, esto no impide que, como indican Peñasco y Cambronero, sea ésta una de las varias equivocaciones del plano de D. Pedro, explicable por la cercanía de la calle de Oriente. Espinosa soluciona el problema llamándola de la Flor en su plano, y todos los cronistas dando un motivo para el nombre verdadero. Y es que allí vivió un tal Alfonso Luciente, hermano de la V.O.T. de San Francisco y propietario de todos los terrenos circundantes, a los que sacó un partido económico que dedicó a limosnas para su Orden y la parroquia de San Andrés. Cuenta además Répide que el señor Luciente logró que el Concejo desmontase, en bien del orden y la salud públicos, las primitivas chozas donde se vendía el vino de Parla, y fueron el origen de las tabernillas que dieron nombre a la cercana calle.

22.8.25

Luchana (Calle de)


Entre la glorieta de Bilbao y la plaza de Chamberí. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de Trafalgar. 

Se formó esta vía en 1837 como un paseo que enlazaba la puerta de Bilbao con el paseo del Cisne, en la barriada de Chamberí. Era esta barriada el arrabal más aparente de los que había fuera de la cerca, y por eso no es extraño que antes del derribo de la tapia ya se intentase su urbanización y regularización. El nombre de Luchana (primero fue paseo, el 1 de enero de 1840, y pasó a ser calle el 6 de febrero de 1860) le vino por una batalla de la primera guerra carlista que se había producido poco antes. El 24 de diciembre de 1836 las tropas isabelinas al mando del general Espartero tomaron el puente de Luchana, cercano a Bilbao. Esto hizo que se levantase el cerco al que estaba sometida la villa vizcaína por parte del ejército del pretendiente Carlos María Isidro. Este mismo hecho fue el que dio nombre a la puerta y luego a la glorieta de Bilbao. 

El monumento a los saineteros madrileños
(Foto CC BY-SA Zarateman)

La confluencia de nuestra calle con las de Francisco Rojas y Manuel Cortina constituye una minúscula placita ajardinada en la que se halla el mal llamado monumento de Los Chisperos, que en realidad está dedicado a los saineteros madrileños. Es una obra en la que se recuerda a Ramón de la Cruz, Ventura de la Vega, Francisco Asenjo Barbieri y Federico Chueca; su diseño se debe a Lorenzo Collaut-Valera. La inauguración se llevó a cabo el año 1913, y la encargada fue la infanta Isabel, quizá el miembro más sainetesco -en el buen sentido de la palabra- de la familia real. La primera ubicación del monumento fue la Glorieta de San Vicente, vacía desde el derribo de la puerta del mismo nombre en 1890 y posteriormente se colocó en el paseo de los Pinos, junto a la glorieta de la Pirámides. Desde allí se trajo a este jardincillo de la calle Luchana.

15.8.25

Lozoya (Calle del)

La Fuente del Lozoya, ubicada a un tiro de piedra de nuestra calle

Empieza en la calle de Bravo Murillo y acaba en un fondo de saco. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de los Arapiles. 

No es esta la calle del Lozoya que conocieron nuestros cronistas de cabecera. Aquella, que aparece trazada en los planos de Facundo Cañada (1900) y Núñez Granés (1910) es paralela a la de Lucio del Valle y de ella apenas queda rastro hoy en día. La nuestra, situada un poco más al sur que la otra, fue nombrada callejón de Lozoya el 1 de enero de 1931 y fue ascendida a calle el 17 de marzo de 1951. Lleva el nombre del río cuyas aguas llegaron a Madrid tras una magna obra de ingeniería el 24 de junio de 1858, en una fuente que se instaló al final de la calle de San Bernardo y fue uno de los acontecimientos más importantes de nuestra villa en el siglo XIX.

1.8.25

Loreto y Chicote (Calle de)

Loreto Prado y Enrique Chicote interpretando Gente Menuda, de Arniches (1911)
Foto: Alfonso

Entre la calle de la Ballesta y la Corredera Baja de San Pablo. Distrito 1 (Centro). Barrio de la Universidad. 

En el plano de Texeira el nombre con que figura esta calle es el de San José, y se debía a un cuadro con el motivo del sueño de San José que el capitán Juan de Toledo pintó en su casa, la más antigua de la vía. El cuadro posteriormente pasó al convento de mercedarias descalzas de la Concepción, popularmente conocido como de Don Juan de Alarcón o de las Alarconas. En 1835, para evitar duplicidad con la otra calle de San José, existente en el barrio de los Literatos, pasó a ser la travesía de la Ballesta, por su cercanía a la calle del mismo nombre (durante un año, entre el 12 de diciembre de 1854 y el 16 de diciembre de 1855 se llamó del General O’Donnell, seguro que a causa de los vaivenes políticos de tan tormentosa época). Y el 20 de abril de 1934 el Ayuntamiento quiso dedicarla a dos populares cómicos que llenaron gran parte de la vida teatral madrileña durante la primera mitad del siglo XX. Loreto Prado (1863-1943) y Enrique Chicote (1870-1958), ambos nacidos y fallecidos en nuestra villa, fueron los reyes del Teatro de la Comedia; actuaron juntos más de cincuenta años, y su nombre ha de ir ineludiblemente ligado a autores teatrales tan populares como Carlos Arniches o Serafín y Joaquín Álvarez Quintero.

18.7.25

Lorenzana (Calle de)

(Litografía de José Cebrian. Biblioteca Nacional, Madrid)

Entre la calle de Francos Rodríguez y el paseo de la Dirección. Distrito 6 (Tetuán). Barrio de Berruguete. 

No nos hemos de desplazar mucho para llegar a esta calle, cuyo primer nombre fue del Puerto y que desde el 2 de marzo de 1887 está dedicada al político y periodista Juan Álvarez de Lorenzana, quien nació en Oviedo el 29 de agosto de 1818. Entró en política a partir de 1856, de la mano de O’Donnell, y fue varias veces diputado. Contribuyó con varios de sus artículos a la llegada de la Revolución Gloriosa; tras su triunfo, fue ministro de Estado (1868-69). Diputado y senador durante el Sexenio, en 1874 pasó a ser embajador de España ante la Santa Sede. Tras la Restauración, fue consejero de Estado y senador vitalicio, pero se apartó del primer plano de la política. Murió en nuestra villa el 15 de julio de 1883.